Relatos

Mis manos nunca fueron de azúcar

Mis manos nunca fueron de azúcar. Si lo fueran, llegarían a un consenso para convertirse en gruesos terrones, ascenderían a lo más alto del cielo y desde allí caerían. Partirían mi cabeza en mil pedazos, todos dulces, se romperían a sí mismos, impactarían duramente contra el suelo y levantarían las baldosas, cuyos restos se erguirían… Seguir lendo Mis manos nunca fueron de azúcar